La red con miles de ex post anuales
"Generamos el estado anual de costes de forma masiva y nadie valida que llegue a todos los clientes ni que los datos de producto estén completos. Una reclamación bien dirigida nos lo pondría difícil."
El cliente tiene derecho a saber cuánto paga, a quién y qué efecto tiene sobre su rentabilidad. Montamos el circuito de costes y gastos de tu entidad para que cada cifra cuadre: ex ante, ex post anual y desglose a petición.
¿Cuadran tus cifras de costes con lo que el cliente recibe?
Cuéntanos qué servicios prestas y cómo informas hoy: detectamos los huecos del circuito antes de que lo haga una reclamación.
Seis piezas que revisamos en bancos, ESI, EAF y gestoras para que la transparencia de costes sea un proceso, no un acto de fe.
Revisamos de punta a punta cómo tu entidad calcula, agrega y comunica costes y gastos: fuentes de datos, simuladores ex ante, ilustración del efecto acumulado, estado ex post anual y desglose a petición. Con plan de remediación priorizado.
Los pagos de terceros que retienes deben aparecer ante el cliente, identificados por separado. Conciliamos tus acuerdos de retrocesión con lo que informan tus plantillas para eliminar el incentivo invisible.
Los costes de ejecución y de los centros de negociación forman parte del análisis: transparencia y best execution se revisan juntas.
El alcance de la información puede modularse con profesionales y contrapartes en los términos de la normativa. Con minoristas, no.
Los costes del KID de PRIIPs y los de tu información MiFID deben contar la misma historia. Coordinamos ambas capas.
En gestión discrecional el ex post anual es el momento de la verdad: comisiones, producto y rotación, agregados por cliente.
Cuatro entidades tipo con el mismo síntoma —cifras que no cuadran entre sistemas, plantillas y contratos— y distinto punto de fallo.
"Generamos el estado anual de costes de forma masiva y nadie valida que llegue a todos los clientes ni que los datos de producto estén completos. Una reclamación bien dirigida nos lo pondría difícil."
"Informamos bien nuestros honorarios, pero los costes del producto y las retrocesiones de las clases que usamos no siempre aparecen agregados. Queremos cerrar esa grieta antes de que la vea la CNMV."
"Nuestro simulador ex ante enseña la comisión de compra, pero no los costes corrientes del producto ni el efecto acumulado a varios años. Necesitamos rehacerlo con base jurídica, no solo de diseño."
"Los bancos que venden nuestros fondos nos piden datos de costes homogéneos y a tiempo. Si nuestro dato llega mal, el error se multiplica en miles de comunicaciones a clientes finales."
Casi todos los expedientes y reclamaciones sobre costes encajan en alguno de estos tres patrones. Son evitables y, detectados a tiempo, baratos de corregir.
Simuladores ex ante incompletos: herramientas que muestran la comisión visible pero omiten costes del producto, costes corrientes o la ilustración del efecto acumulado sobre la rentabilidad. El cliente decide con una foto recortada y tu evidencia nace coja.
El ex post que no llega: estados anuales que no se generan para todos los clientes, se quedan en buzones digitales que nadie abre sin aviso o presentan agregados que no permiten entender qué se pagó. La obligación es anual y por cliente, no estadística.
Incentivos ocultos: retrocesiones cobradas de terceros que no aparecen identificadas en la información de costes. Es el hallazgo que convierte una revisión rutinaria en un problema de credibilidad ante el supervisor y ante el cliente.
| Momento | Qué debes informar | Evidencia que debes conservar |
|---|---|---|
| Ex ante (antes del servicio u operación) | Costes agregados del servicio y del producto, incentivos incluidos, con la ilustración del efecto acumulado de los costes sobre la rentabilidad esperada. | Simulaciones o documentos entregados, con fecha, contenido y vinculación al cliente y a la operación concreta. |
| Ex post (anual) | Costes y gastos reales soportados durante el año, agregados y personalizados por cliente, incluyendo los pagos de terceros retenidos y su efecto sobre la rentabilidad. | Estado anual generado y puesto a disposición de cada cliente, con registro de emisión, canal y contenido reproducible. |
| A petición del cliente | Desglose pormenorizado partida a partida de lo que el agregado resume: costes del servicio, costes del producto, incentivos y pagos a terceros. | Registro de solicitudes y respuestas, con plazos razonables de atención y trazabilidad del desglose entregado. |
Auditamos tus fuentes de datos, simuladores, plantillas y estados anuales; conciliamos incentivos con desgloses; y dejamos el circuito documentado con dueños y controles. Para que la próxima revisión de la CNMV o la próxima reclamación encuentren un expediente cerrado.
El art. 24(4) de MiFID II, desarrollado por el art. 50 del Reglamento Delegado (UE) 2017/565, obliga a informar al cliente de todos los costes y gastos asociados: los del servicio de inversión, los del instrumento y los pagos de terceros. La información se presenta agregada, en dos momentos —ex ante y ex post anual—, con desglose pormenorizado a petición del cliente y con una ilustración del efecto acumulado de los costes sobre la rentabilidad.
Una visión agregada y comprensible de lo que el cliente va a pagar si contrata: costes del servicio (comisiones, honorarios, custodia), costes del producto (incluidos los que van dentro del instrumento) e incentivos que la entidad retenga. Debe entregarse con antelación suficiente para que la decisión sea informada.
El fallo habitual no es la omisión total, sino la parcial: simuladores que enseñan la comisión de la operación y callan los costes corrientes del producto o el efecto a varios años.
Una representación —numérica o gráfica— de cómo los costes totales reducen el rendimiento de la inversión a lo largo del tiempo, de modo que el cliente vea el impacto real y no solo un porcentaje anual aislado.
Es la pieza más olvidada de los desarrollos digitales y una de las que más rápido detecta un revisor: si tu simulador o tu ex post no la incluyen de forma clara, el circuito está incompleto.
Sí. Los pagos de terceros que tu entidad retenga deben mostrarse al cliente identificados por separado dentro de la información de costes. Un incentivo permitido por el art. 24 MiFID II pero invisible en tus plantillas deja de ser defendible.
La prueba de fuego es la conciliación: lo que dicen tus contratos con fabricantes debe coincidir con lo que ven tus clientes. El régimen completo está en retrocesiones e incentivos MiFID II.
Con carácter anual y personalizada por cliente, sobre los costes y gastos reales soportados en el periodo, cuando la relación lo exige conforme a la normativa (señaladamente cuando hay relación continuada). No basta con generarla: hay que ponerla a disposición de forma efectiva y poder probar que se hizo.
Los patrones de riesgo: colectivos de clientes excluidos por error de los procesos masivos, buzones digitales sin aviso y estados que no permiten reconstruir qué se cobró.
La normativa permite modular la aplicación de ciertos requisitos con clientes profesionales y contrapartes elegibles, en los términos y con los límites que establece; con minoristas el estándar es pleno.
Antes de acogerte a cualquier limitación conviene revisar la clasificación de clientes y documentar los acuerdos: una categoría mal asignada convierte la "limitación" en un incumplimiento con minoristas.
Son capas distintas con datos que deben ser coherentes: el KID describe los costes del producto empaquetado; la información MiFID agrega producto, servicio e incentivos para la operación o la relación concreta.
Cuando las cifras de una y otra no casan —por fuentes de datos distintas o desactualizadas— el cliente recibe dos verdades diferentes, y eso alimenta tanto reclamaciones como requerimientos.
Las reclamaciones por costes suelen prosperar cuando la entidad no puede reconstruir qué se informó, cuándo y con qué contenido. Tu defensa es el registro: simulaciones ex ante vinculadas a la operación, estados ex post emitidos y desgloses atendidos.
Si el asunto escala, el cliente puede acudir al servicio de reclamaciones de la CNMV, cuyos informes no son vinculantes pero marcan criterio. Llegar a esa fase con el expediente ordenado cambia el desenlace.
La transparencia de costes es, sobre todo, un problema de datos y de propiedad del proceso. Esta es la ruta con la que lo dejamos funcionando.
Catalogamos todos los conceptos que el cliente soporta —servicio, producto, terceros— y de qué sistema sale cada dato. La mayoría de los errores nace aquí: fuentes duplicadas, campos vacíos y productos sin dato de costes corrientes.
Diseñamos las piezas ex ante (simulador, documento precontractual), el estado ex post anual y el desglose a petición, con el efecto acumulado sobre la rentabilidad y los incentivos visibles. Y fijamos cuándo y por qué canal se entrega cada una.
Conciliaciones periódicas entre contratos, sistemas y comunicaciones; control de cobertura del ex post (ningún cliente fuera); y archivo reproducible de todo lo entregado. El circuito queda con dueño, calendario y métricas.
Este circuito es una de las piezas que revisamos en el servicio de cumplimiento MiFID II; si tu duda es qué puede cobrarse de terceros, empieza por retrocesiones e incentivos.
Los 10 controles de conducta que la CNMV espera ver funcionando en una EAF o ESI, con la evidencia típica de cada uno. Ideal como autodiagnóstico trimestral con tu equipo.
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¿Después de leerlo necesitas ayuda implantando alguno de los pasos? Escríbenos directamente:
Nueve conceptos que estructuran el art. 50 del Reglamento Delegado 2017/565 y que conviene tener afinados en plantillas y procedimientos.
Información previa al servicio u operación: costes agregados de servicio y producto, incentivos incluidos, para decidir con datos.
Estado anual personalizado con los costes y gastos reales soportados por el cliente durante el periodo.
Presentación sumada de todos los costes en cifra y porcentaje, para que el cliente vea el conjunto sin bucear en partidas.
Derecho del cliente a pedir el detalle pormenorizado de lo agregado: servicio, producto, terceros e incentivos.
Ilustración de cómo los costes totales reducen el rendimiento de la inversión a lo largo del tiempo.
Comisiones y honorarios por asesorar, gestionar, ejecutar o custodiar, incluidos los cargos accesorios de la operativa.
Costes incorporados al producto (gestión, transacción, estructuración) que el cliente soporta aunque no los vea en el extracto.
Pagos de terceros retenidos por la entidad, identificados por separado en la información de costes al cliente.
Posibilidad de ajustar ciertos requisitos con no minoristas en los términos normativos; con minoristas, estándar pleno.
Costes de servicio y producto agregados, incentivos incluidos, entregados antes de la decisión y adaptados al servicio prestado.
Plantillas y simulaciones versionadas, registro de entrega por cliente y operación, y validación jurídica del contenido.
Impacto de los costes sobre la rentabilidad mostrado de forma clara en las piezas ex ante y ex post.
Metodología de cálculo documentada y ejemplos reales de las ilustraciones entregadas.
Emisión anual personalizada, con costes reales del periodo, cobertura total de la base de clientes y entrega efectiva.
Controles de cobertura, registros de emisión y puesta a disposición, y muestras reproducibles de estados enviados.
Pagos de terceros identificados por separado ante el cliente y cuadrados con contratos y contabilidad.
Conciliación periódica acuerdos-sistemas-plantillas y actas de revisión de diferencias con su corrección.
Procedimiento ágil para el detalle pormenorizado y archivo reproducible de todo lo informado durante la relación.
Registro de solicitudes con tiempos de respuesta, desgloses entregados y repositorio recuperable por cliente.
Cinco comprobaciones rápidas: si fallas alguna, el circuito necesita revisión antes de que la fuerce un tercero.
La información de costes es el punto de entrada de muchas reclamaciones y revisiones: es verificable, es comparable y deja rastro. Estas páginas cubren los frentes que suelen abrirse a continuación.
Cómo funciona el servicio de reclamaciones, qué valor tienen sus informes y cómo preparar la respuesta de la entidad.
La negociación europea apunta al coste del producto como métrica central. Quien tenga el dato limpio jugará con ventaja.
Comisiones a cero con ingresos por otras vías: por qué los modelos de bajo coste exigen más transparencia, no menos.
Los honorarios y su forma de cálculo se pactan por escrito; la información de costes debe reflejar exactamente ese pacto.
Sigue el hilo con retrocesiones e incentivos, la mejor ejecución de órdenes y la clasificación de clientes MiFID. Y para el conjunto de normas de conducta, nuestro servicio de cumplimiento MiFID II.
Si hay una obligación de MiFID II que el cliente puede verificar por sí mismo, es esta. El art. 24(4) de la Directiva 2014/65/UE y el art. 50 del Reglamento Delegado (UE) 2017/565 obligan a las entidades a informar de todos los costes y gastos asociados al servicio y al instrumento —incentivos de terceros incluidos—, de forma agregada, en dos momentos (ex ante y ex post anual), con desglose pormenorizado a petición y con una ilustración del efecto acumulado de los costes sobre la rentabilidad. Sobre el papel es sencillo; en la práctica es un problema de datos, sistemas y propiedad del proceso que pocas entidades tienen resuelto de verdad.
Antes del servicio u operación, el cliente debe recibir el coste total agregado: lo que cobra la entidad por el servicio, lo que lleva incorporado el producto y lo que la entidad retiene de terceros. En canales digitales, esta obligación vive en los simuladores: y ahí está el error típico —mostrar la comisión de compra y omitir los costes corrientes del producto o el efecto a varios años—. Un ex ante incompleto no es un defecto estético: es una decisión de inversión tomada con información recortada, que es exactamente lo que la norma quiere impedir.
Una vez al año, la entidad informa de los costes y gastos efectivamente soportados, personalizados por cliente y agregados, con su efecto sobre la rentabilidad. Los fallos recurrentes son operativos: colectivos que quedan fuera del proceso masivo, estados depositados en buzones que nadie consulta y datos de producto incompletos que falsean el total. En gestión discrecional de carteras, donde el cliente delega, este estado anual es la principal ventana de control que le queda: el supervisor lo sabe y lo mira.
Los pagos de terceros retenidos deben figurar identificados por separado en la información de costes, en coherencia con el régimen de incentivos del art. 24 MiFID II. Y cualquier cliente puede exigir el desglose partida a partida de lo agregado. La prueba de solidez del circuito es doble: conciliación entre acuerdos con fabricantes y plantillas al cliente, y capacidad de responder un desglose en un plazo razonable sin reconstrucciones heroicas. La coherencia con otras capas —el KID de PRIIPs, el contrato, los costes de ejecución— cierra el conjunto.
Los costes mal informados alimentan dos frentes a la vez: reclamaciones de clientes —con el servicio de reclamaciones de la CNMV como escenario habitual— y revisiones supervisoras que piden reconstruir qué se informó y cuándo. Nuestro trabajo con bancos, ESI, EAF y gestoras: auditoría del circuito completo (fuentes, plantillas, simuladores, ex post, desglose), conciliación de incentivos, plan de remediación y archivo probatorio, dentro del servicio de cumplimiento MiFID II y ajustado a la categoría de cada cliente.