EAF vs family office: dónde empieza la licencia obligatoria

Administrar el patrimonio de tu propia familia no requiere autorización de la CNMV. Emitir recomendaciones de inversión a terceros, sí. Si tu family office atiende a más de una familia, conviene revisar de qué lado de la línea estás antes de que lo pregunte el supervisor.

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Cuéntanos a quién prestas servicios y cómo cobras, y te decimos si necesitas licencia y cuál sería la figura adecuada.

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Así se cruza la línea sin darse cuenta

La deriva del family office hacia la actividad regulada casi nunca es una decisión: es una acumulación de favores, encargos y honorarios. Cuatro escenas que nos encontramos a menudo.

Single family office

Una familia, patrimonio propio

"Gestionamos exclusivamente el patrimonio de nuestra familia a través de la holding. Mientras no prestemos servicios a nadie más, no necesitamos licencia; lo que necesitamos es una estructura y una gobernanza bien diseñadas."

La familia amiga

El primer tercero llega por confianza

"Otra familia nos pidió que les orientáramos las inversiones como hacemos con las nuestras, pagando una cuota. Ahí dejamos de gestionar patrimonio propio: empezamos a prestar un servicio a terceros."

Multi-family office

Varias familias, un servicio profesional

"Atendemos a cinco grupos familiares con recomendaciones de inversión personalizadas y cobramos por ello. Ese modelo, con carácter general, exige autorización: la pregunta ya no es si necesitamos figura, sino cuál."

El profesional

De la banca privada al MFO

"Quiero montar un multi-family office para varios patrimonios que confían en mí. Prefiero nacer con licencia de la CNMV a construir un negocio sobre una actividad reservada que alguien pueda impugnar."

Tres malentendidos que ponen en riesgo al family office

"Family office" es una etiqueta comercial, no una categoría legal. Lo que mira el supervisor es a quién prestas servicios, qué servicios son y si cobras por ellos.

Creer que la etiqueta protege: llamarse family office no exime de nada. Si emites recomendaciones personalizadas de inversión a personas o familias ajenas al patrimonio propio, estás prestando un servicio reservado, se llame como se llame la sociedad.

Confundir cortesía con actividad: orientar de forma habitual y remunerada las inversiones de otras familias "porque hay confianza" es precisamente el patrón del multi-family office que necesita autorización. La confianza no sustituye a la licencia.

Esperar a que pregunte la CNMV: prestar servicios de inversión sin autorización es infracción muy grave, con multas, amonestación pública e inhabilitaciones posibles. Regularizarse a tiempo es un proyecto; hacerlo tras un requerimiento, un problema.

Single family office, multi-family office y EAF: quién necesita licencia y qué puede hacer cada uno
Estructura ¿Necesita licencia? Qué puede hacer
Single family office Con carácter general, no Gestionar e invertir el patrimonio propio de una familia (habitualmente vía holding), contratar asesores externos y organizar su gobernanza. Sin prestar servicios a terceros.
Multi-family office Habitualmente sí, según servicios Al atender a varias familias presta servicios a terceros: si recomienda inversiones necesita, con carácter general, autorización (EAF u otra ESI según lo que haga).
EAF : autorización CNMV Asesoramiento en materia de inversión a cualquier cliente, bajo MiFID II: test de idoneidad, información de costes y supervisión continua. Capital inicial de 75.000 €.

Sitúa tu family office en el lado correcto de la línea

Auditamos tu actividad real —a quién sirves, qué haces y cómo cobras—, te decimos con claridad si existe actividad reservada y diseñamos la salida: reordenar la operativa para permanecer fuera del perímetro o tramitar la EAF que institucionalice el proyecto.

Family office y licencia CNMV: lo que nos preguntan

¿Un family office necesita licencia de la CNMV?

Depende de a quién preste servicios. Mientras la estructura se limite a gestionar el patrimonio propio de una familia —directamente o a través de sus sociedades—, no hay servicio de inversión a terceros y, con carácter general, no se requiere autorización.

La licencia entra en juego cuando la oficina empieza a prestar servicios de inversión a personas ajenas a ese patrimonio: otras familias, coinversores, conocidos. Ahí la actividad puede quedar reservada y exigir una figura autorizada, como la EAF.

¿Qué diferencia hay entre un single y un multi-family office a efectos regulatorios?

El single family office sirve a una sola familia y opera sobre patrimonio propio: es el escenario típicamente libre de licencia. El multi-family office atiende a varias familias y, por definición, presta servicios a terceros.

Ese matiz lo cambia todo: cuando el MFO emite recomendaciones personalizadas de inversión o gestiona carteras ajenas, realiza servicios que la ley reserva a entidades autorizadas. Por eso el análisis de un MFO no empieza por la estructura fiscal, sino por el inventario de servicios que realmente presta.

¿Cuándo cruza exactamente la línea un multi-family office?

No hay una lista cerrada, pero los indicios que valoramos son consistentes: recomendaciones personalizadas sobre instrumentos financieros concretos a personas ajenas al grupo familiar, remuneración por ese servicio (cuotas, honorarios, participación en resultados), habitualidad y presentación al mercado como proveedor de servicios de inversión.

Cuantos más indicios concurren, más difícil es sostener que se trata de gestión de patrimonio propio. El análisis fino de cada frontera lo desarrollamos en ¿se puede asesorar sin licencia?

¿Qué figura encaja para un multi-family office: EAF, SGC u otra?

Depende del servicio dominante:

  • Si el MFO recomienda y las familias deciden, la figura natural es la EAF (asesoramiento en materia de inversión).
  • Si el MFO decide e invierte por mandato de las familias, hablamos de gestión discrecional de carteras, que apunta a una sociedad gestora de carteras u otra ESI habilitada.
  • Si vehiculiza inversiones colectivas, puede entrar en juego la normativa de gestoras de vehículos de inversión.

Elegir figura es un traje a medida del inventario de servicios; el procedimiento común lo explicamos en autorización de ESI.

¿Puedo cobrar a otras familias por orientar sus inversiones sin tener licencia?

Cobrar por emitir recomendaciones personalizadas sobre instrumentos financieros a terceros es, con carácter general, asesoramiento en materia de inversión: actividad reservada a entidades autorizadas.

Existen espacios no reservados —formación financiera, análisis genérico no personalizado, asesoramiento corporativo ajeno a instrumentos financieros—, pero la remuneración recurrente por recomendaciones a medida es uno de los indicios más claros de actividad regulada. Antes de facturar, valida el encaje: es mucho más barato que deshacerlo.

¿Qué pasa si un family office asesora a terceros sin autorización?

La reserva de actividad de la Ley 6/2023 convierte la prestación de servicios de inversión sin autorización en infracción muy grave. El régimen sancionador contempla, en términos generales, multas, amonestación pública e inhabilitación de cargos, además del daño reputacional de aparecer sancionado.

Hay un coste adicional que se suele pasar por alto: la sanción y la actividad irregular previa complican una futura solicitud de licencia, porque la CNMV evalúa la honorabilidad de socios y administradores. Regularizar antes protege también el proyecto futuro.

Si el family office obtiene la licencia de EAF, ¿qué obligaciones asume?

Pasa a ser una entidad supervisada con todas sus consecuencias: test de idoneidad antes de cada recomendación, información de costes, gestión de conflictos de interés, reporting a la CNMV, auditoría, adhesión al FOGAIN, personal cualificado y sistema de prevención de blanqueo.

No es poco, pero tiene contrapartidas: seguridad jurídica, capacidad de crecer captando nuevas familias y una credibilidad institucional que el MFO no regulado no puede ofrecer. El detalle está en obligaciones de una EAF.

¿Cómo se institucionaliza un family office que decide pedir la licencia?

El proyecto tipo tiene tres capas: separar con nitidez el patrimonio propio (que sigue en la estructura familiar) de la actividad de servicios a terceros (que se aloja en la nueva entidad); construir el expediente de autorización —capital, programa de actividades, idoneidad de cargos, políticas MiFID II y PBC/FT—; y presentar ante la CNMV, que resuelve con carácter general en un plazo de hasta 6 meses desde el expediente completo.

La ruta completa, con checklist incluido, está en cómo crear una EAF.

Cómo auditar tu family office frente a la reserva de actividad

Antes de decidir si necesitas licencia, necesitas saber qué estás haciendo exactamente. Este es el ejercicio que hacemos con cada oficina familiar.

Capa 1

Radiografía de destinatarios

Identifica a todas las personas y entidades que reciben orientación de inversión de tu equipo, y su relación con el patrimonio familiar. La línea entre "propio" y "tercero" es la primera y más importante de todas.

Capa 2

Inventario de servicios y flujos de dinero

Clasifica lo que haces con cada destinatario (recomendar, decidir, ejecutar, vehiculizar) y quién paga qué. La combinación de servicio, tercero y remuneración es la que activa o no la reserva de actividad.

Capa 3

Decisión: reordenar o regularizar

Con el mapa delante caben dos salidas limpias: replegar la actividad al patrimonio propio (y documentarlo) o institucionalizar el servicio a terceros con la figura adecuada, normalmente una EAF.

Autodiagnóstico del family office en 10 pasos

  1. Censo de destinatarios: haz la lista real de quién recibe orientación de inversión de tu equipo, incluyendo los casos informales "de confianza".
  2. Vínculo con el patrimonio: marca quiénes pertenecen al grupo familiar titular del patrimonio y quiénes son, jurídicamente, terceros.
  3. Naturaleza del servicio: clasifica cada relación: recomendación personalizada, gestión con mandato, mera información o coordinación de asesores externos.
  4. Instrumentos afectados: verifica si las recomendaciones versan sobre instrumentos financieros concretos; ahí es donde opera la reserva de actividad.
  5. Flujos de remuneración: traza quién paga cuotas, honorarios o éxitos por esa orientación; la remuneración a cargo de terceros es un indicio mayor.
  6. Habitualidad y presentación: evalúa si el servicio es recurrente y si el family office se presenta al mercado como proveedor de asesoramiento.
  7. Mapa de riesgo: cruza servicios, terceros y cobros: cada combinación con los tres elementos es un foco de actividad reservada.
  8. Estrategia de encaje: decide entre replegarte al patrimonio propio, derivar el servicio a una entidad autorizada externa o pedir tu propia licencia.
  9. Separación de estructuras: si optas por la licencia, separa la sociedad regulada del vehículo patrimonial familiar y documenta las fronteras internas.
  10. Expediente ante la CNMV: prepara capital, programa de actividades, idoneidad y políticas, y presenta la solicitud de la figura elegida.

Si el diagnóstico apunta a licencia, sigue por cómo crear una EAF; si quieres blindar la estructura no regulada, revisa nuestro servicio de family office en España.

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Diccionario operativo

Glosario de la frontera family office / EAF

La conversación sobre licencias se gana con precisión conceptual. Estos nueve términos delimitan qué está reservado, qué es libre y por qué.

Family officeEstructura

Oficina de patrimonio familiar

Organización dedicada a administrar el patrimonio de una o varias familias: inversiones, fiscalidad, gobernanza y sucesión. Etiqueta comercial, no categoría regulatoria.

Su régimen depende de lo que haga, no del nombre.
SFOEstructura

Single family office

Sirve a una única familia y opera sobre patrimonio propio. Con carácter general, fuera del perímetro de autorización de la CNMV.

La clave: no prestar servicios a terceros.
MFOEstructura

Multi-family office

Atiende a varias familias: presta servicios a terceros. Si recomienda inversiones o gestiona carteras, con carácter general necesita figura autorizada.

El perfil que más consultas de encaje genera.
Patrimonio propioFrontera

Invertir por cuenta propia

Decidir sobre el dinero de la propia familia o de sus sociedades. Actividad libre: nadie necesita licencia para invertir lo suyo.

Se rompe al orientar el dinero de otros.
Reserva de actividadNorma

Servicios solo con autorización

La Ley 6/2023 reserva los servicios de inversión a entidades autorizadas. Prestarlos sin licencia es infracción muy grave.

Incluye el asesoramiento en materia de inversión.
Recomendación personalizadaServicio

El núcleo del asesoramiento

Sugerir a un cliente concreto instrumentos financieros concretos atendiendo a sus circunstancias. Es lo que convierte una opinión en servicio regulado.

El análisis genérico no personalizado no lo es.
Gestión discrecionalServicio

Decidir por mandato ajeno

Invertir carteras de terceros con poder de decisión. Servicio reservado distinto del asesoramiento, con figuras propias.

Frecuente deriva silenciosa de los MFO.
EAFFigura

La licencia del asesoramiento

Empresa de asesoramiento financiero autorizada por la CNMV: la vía habitual para institucionalizar un MFO que recomienda inversiones.

Capital inicial: 75.000 €.
Test de idoneidadMiFID II

Lo que cambia al regularse

Evaluación obligatoria de conocimientos, situación y objetivos del cliente antes de recomendar (art. 25 MiFID II). Marca la diferencia entre consejo informal y servicio supervisado.

Obligatorio para la EAF con cada cliente.
Playbook de encaje

Actividades típicas del family office y su tratamiento regulatorio

Actividad
Encaje regulatorio
Qué conviene documentar

Invertir el patrimonio de la propia familia

Actividad libre: es inversión por cuenta propia, sin servicio a terceros ni necesidad de autorización, con independencia del volumen.

Estructura societaria y titularidades que acrediten que el patrimonio gestionado es propio del grupo familiar.

Recomendar inversiones a otras familias cobrando

Con carácter general, asesoramiento en materia de inversión: servicio reservado que exige EAF u otra entidad autorizada.

Si se regulariza: contratos de asesoramiento, tests de idoneidad y registro de recomendaciones emitidas.

Gestionar carteras de terceros con poderes

Gestión discrecional de carteras: servicio reservado distinto del asesoramiento, que apunta a SGC u otra ESI habilitada.

Mandatos de gestión, política de inversión pactada y reporting periódico al titular.

Coordinar bancos y asesores externos de la familia

Zona habitualmente libre si el family office no emite recomendaciones propias sobre instrumentos: selecciona y supervisa proveedores regulados.

Actas y comunicaciones que muestren que la recomendación la emite la entidad autorizada, no la oficina familiar.

Organizar coinversiones y club deals

Según el diseño puede rozar servicios reservados u obligaciones de otra índole: cada vehículo y cada rol exigen análisis previo.

Term sheets, documentación del vehículo y reparto de funciones entre promotores e inversores.

Señales de que tu family office ya cruzó la línea

Cualquiera de estas prácticas merece una revisión urgente del encaje regulatorio, idealmente antes de la siguiente factura.

  • Cobras cuotas u honorarios a familias ajenas al patrimonio propio por orientar sus inversiones.
  • Tu equipo prepara propuestas de inversión personalizadas para personas que no son la familia titular.
  • Gestionáis cuentas o carteras de terceros con poderes o accesos operativos.
  • Os presentáis en el mercado (web, eventos, referencias) como asesores de inversión para familias.
  • Habéis agrupado dinero de varias familias en decisiones de inversión comunes sin estructura regulada.

Reserva una llamada

Describe la actividad de tu family office y te diremos si sigue siendo gestión de patrimonio propio o ya es un servicio de inversión reservado.

Family office y EAF en España: la reserva de actividad como línea divisoria

En España no existe una "licencia de family office": la oficina familiar no es una categoría regulada, sino una forma de organizar patrimonios. Lo que sí existe es una reserva de actividad: la Ley 6/2023, de 17 de marzo, reserva los servicios de inversión —entre ellos el asesoramiento en materia de inversión— a entidades autorizadas y supervisadas por la CNMV. Por eso la pregunta correcta nunca es "¿los family offices necesitan licencia?", sino "¿qué está haciendo exactamente este family office, para quién y a cambio de qué?". La respuesta sitúa cada oficina en uno de los dos lados de la línea.

Patrimonio propio: el territorio libre

Invertir dinero propio no es un servicio de inversión: es la posición de cualquier inversor. Un single family office que administra el patrimonio de una familia a través de sus sociedades —contratando bancos, gestoras o asesores externos autorizados cuando los necesita— permanece, con carácter general, fuera del perímetro de autorización. Su reto jurídico es otro: estructura societaria, gobernanza, protocolo familiar y fiscalidad, que abordamos en family office en España. La condición de este territorio libre es exigente en su simplicidad: no prestar servicios de inversión a terceros.

Terceros: donde nace la actividad reservada

La frontera se cruza cuando la oficina empieza a emitir recomendaciones personalizadas sobre instrumentos financieros concretos a personas ajenas al patrimonio familiar. Los indicios que más pesan son la personalización de la recomendación, la remuneración del servicio, su habitualidad y la presentación al mercado. Ninguna etiqueta —"club de inversión", "acompañamiento patrimonial", "consultoría"— neutraliza la reserva de actividad si la sustancia es asesoramiento. Prestar el servicio sin autorización constituye infracción muy grave, con multas, amonestación pública y posibles inhabilitaciones en los términos de la normativa. El mapa detallado de lo que sigue siendo libre está en ¿se puede asesorar sin licencia?

El multi-family office: figura según servicio

El multi-family office es, por construcción, un prestador de servicios a terceros, y su encaje depende del servicio dominante. Si recomienda y las familias deciden, la figura natural es la EAF, con capital inicial de 75.000 € y supervisión de la CNMV. Si decide por mandato, hablamos de gestión discrecional de carteras y de las figuras habilitadas para prestarla, como la sociedad gestora de carteras. Y si canaliza inversiones colectivas mediante vehículos, entran en juego los regímenes de gestoras. Un mismo MFO puede combinar varios servicios: el programa de actividades debe reflejarlos todos.

Institucionalizarse: coste y retorno de la licencia

Regularizar un MFO tiene coste —capital, expediente, cumplimiento MiFID II, adhesión al FOGAIN, reporting continuo— y tiene retorno: seguridad jurídica para socios y administradores, capacidad de captar nuevas familias sin techo legal y una credibilidad institucional que abre puertas con bancos, gestoras y coinversores. El procedimiento ante la CNMV se resuelve, con carácter general, en un plazo de hasta 6 meses desde que el expediente está completo. La ruta operativa completa está en cómo crear una EAF y la vida posterior a la licencia, en obligaciones de una EAF.

Ley 6/2023 Reserva de actividad MiFID II CNMV EAF Multi-family office RD 813/2023