De “aplicar una deducción” a soportarla con evidencias
“Alineamos contabilidad, criterio fiscal y documentación: lo importante es que la deducción sea defendible.”
Asesoramiento en deducciones fiscales para empresas y autónomos: identificamos deducciones aplicables, revisamos requisitos, construimos evidencia documental y te guiamos en el cálculo y la aplicación en declaración con enfoque defensivo. El objetivo: optimizar tu tributación con seguridad jurídica, evitando deducciones “sin soporte” que acaban en requerimiento.
“Alineamos contabilidad, criterio fiscal y documentación: lo importante es que la deducción sea defendible.”
“Verificamos requisitos, definimos perímetro y cuantificamos con trazabilidad para minimizar riesgo de ajuste.”
“Organizamos contratos, facturas, memorias, tiempos y justificación: la clave es reconstruir el hecho imponible.”
“Contestamos punto por punto con prueba y argumentación para proteger la deducción aplicada.”
Análisis de actividad, inversiones y estructura para identificar deducciones potenciales y requisitos de elegibilidad.
Definimos qué documentos y evidencias necesita cada deducción: contratos, facturas, memorias, tiempos y trazabilidad.
Cuantificamos la deducción con coherencia contable-fiscal y dejamos soporte verificable para defensa ante comprobación.
Asesoramiento en la aplicación en Impuesto sobre Sociedades o IRPF: límites, periodificación y consistencia del expediente.
Revisión de puntos sensibles: criterios, documentación insuficiente y coherencia, para minimizar riesgo de ajuste y sanción.
Respuesta a requerimientos: aportación punto por punto, prueba y argumentación para proteger la deducción aplicada.
Para aplicar deducciones con seguridad, lo relevante es poder demostrar hechos, criterio y soporte. Ordenamos el expediente para que sea coherente con el cierre contable y la declaración.
Diagnóstico previo: confirmar elegibilidad y requisitos antes de “contar” con la deducción.
Soporte documental: contratos, facturas, memorias y trazabilidad listos antes de presentar.
Cuantificación: cálculo coherente con contabilidad y criterio fiscal, con justificación verificable.
Presentación: aplicación correcta en declaración (límites, periodos, compensación si aplica).
Conservación: archivo ordenado para responder rápido ante requerimientos o comprobación.
Revisión integral para aplicar deducciones con enfoque defensivo: elegibilidad, documentación, cálculo y respuesta ante comprobación.
Construimos un expediente probatorio: contratos, facturas, memorias, soportes y trazabilidad para acreditar la deducción.
Definimos el criterio aplicable, delimitamos perímetro y cuantificamos con consistencia contable-fiscal y justificación.
Aplicación correcta en declaración y preparación de respuesta a requerimientos: prueba, argumentación y cierre de observaciones.
Documentación clave para bancos, compliance y trazabilidad.
En deducciones fiscales, a veces se aplica directamente en la declaración y otras conviene evaluar una rectificación según evidencia disponible y riesgo. La estrategia correcta evita fricción y mejora la defensa.
| Característica | Aplicación en declaración | Rectificación / regularización |
|---|---|---|
| ¿Cuándo toca? | Cuando el expediente está completo y la cuantificación es defendible. | Cuando hay nueva evidencia, ajuste de criterio o revisión posterior. |
| Alcance | Cálculo, soporte y aplicación con límites y periodos correctos. | Revisión completa del expediente y argumentación del cambio. |
| Riesgo típico | Aplicar sin soporte o con incoherencias contables. | Rectificar sin base probatoria o sin consistencia del motivo. |
| Objetivo | Optimizar tributación con seguridad jurídica. | Corregir y defender la posición con orden y prueba. |
*Lo importante es que el expediente “cuadre”: hechos, criterio, cálculo y soporte documental.
Metodología clara: diagnóstico, expediente probatorio, cuantificación y defensa. Lo que no se puede demostrar, se discute.
Revisamos actividad y operaciones para confirmar deducciones aplicables y requisitos críticos antes de calcular.
Construimos soporte: contratos, facturas, memorias, trazabilidad y coherencia contable-fiscal para que sea defendible.
Cuantificamos y guiamos la aplicación en declaración: límites, periodos, compensación y consistencia del criterio.
Si hay requerimiento: respuesta punto por punto con prueba y argumentación. Dejamos el archivo listo para futuras comprobaciones.
Si una deducción se revisa, la diferencia la marcan las evidencias: hechos, criterio, cálculo y soporte documental ordenado.
Define qué operaciones entran, qué requisitos aplican y por qué: evita deducciones “difusas”.
Contratos, facturas, evidencias de ejecución, memorias y trazabilidad para reconstruir el hecho y su encaje.
Cuantificación alineada con contabilidad y criterio fiscal, con justificación verificable.
Periodos, límites y compensación: que la forma y el fondo sean consistentes con el expediente.
Ordena el expediente para entrega rápida: control de versiones, anexos y narrativa clara.
El objetivo del asesoramiento no es “aplicar por aplicar”, sino optimizar con seguridad: soporte, coherencia y defensa ante comprobación.
Aplicar sin contratos, facturas, memorias o trazabilidad suficiente. Lo que no se acredita, se discute.
Desajustes entre contabilidad, memoria y declaración: suele ser el primer disparador de requerimientos.
No poder explicar el “cómo” del cálculo con documentos y criterios: aumenta el riesgo de ajuste.
Soportes dispersos y sin control de versiones: responder tarde o incompleto complica la defensa.
Ajustes en comprobación por falta de soporte o criterio débil.
Regularizaciones y coste financiero por diferencias, intereses y tiempo de gestión.
Riesgo sancionador si la posición no está bien documentada o es incoherente.
Coste reputacional y operativo: requerimientos, auditorías y fricción con banca/inversores.
Costes de reacción: reconstruir evidencias tarde suele ser más caro que preparar el expediente bien.
Analizamos deducciones aplicables, construimos evidencia, cuantificamos y te defendemos ante requerimientos: enfoque práctico y defendible.
Las deducciones fiscales son incentivos que reducen la cuota del impuesto (según el caso), siempre que se cumplan requisitos y se pueda acreditar con documentación.
Lo importante no es “tener la idea”, sino poder demostrar hechos, criterio y cálculo con soporte.
Una deducción bien aplicada es la que se puede defender ante comprobación.
Depende de la actividad y las inversiones. Lo clave es el encaje: elegibilidad, límites y documentación probatoria.
Analizamos tu caso para priorizar lo que aporta impacto con riesgo controlado.
Contratos, facturas, evidencias de ejecución, memorias/justificación y trazabilidad del cálculo. Además, coherencia con contabilidad y declaración.
Si no se puede reconstruir el “por qué” con documentos, aumenta el riesgo de ajuste.
Respondemos punto por punto con anexos probatorios, narrativa clara y argumentación. El objetivo es cerrar observaciones sin abrir frentes.
Una respuesta bien estructurada reduce rondas y protege la posición.
No. Son figuras distintas con impacto y requisitos distintos. Por eso la estrategia empieza por el encaje correcto.
Te ayudamos a aplicar la figura adecuada y documentarla de forma defendible.
Depende del alcance, número de deducciones, volumen documental y complejidad del cálculo. Lo determinante es cuánta evidencia existe ya.
Te damos un presupuesto ajustado tras un diagnóstico rápido de actividad y documentación.