De "parece rentable" a evaluación financiera documentada
"Convertimos la intuición en análisis: flujos de caja, VAN, TIR, payback y escenarios antes de comprometer capital."
Asesoría jurídico-financiera para la evaluación financiera de proyectos en España. Analizamos lo que de verdad importa antes de invertir: viabilidad económica, flujos de caja, VAN y TIR, análisis de riesgos, due diligence financiera, estructuración jurídica, financiación y salida. Enfoque práctico: no solo números, sino decisiones fundamentadas y documentadas.
"Convertimos la intuición en análisis: flujos de caja, VAN, TIR, payback y escenarios antes de comprometer capital."
"Revisamos el proyecto desde dentro: contratos, pasivos ocultos, riesgos regulatorios y coherencia entre el plan y la realidad."
"Identificamos qué variables mueven el proyecto, cuánto aguanta ante cambios y dónde están los límites de rentabilidad."
"Diseñamos la estructura óptima: vehículo, financiación, pacto de socios, retornos y mecanismos de salida sin sorpresas."
Estudio completo de rentabilidad: ingresos, costes, márgenes, punto de equilibrio y proyecciones financieras a varios escenarios.
Es el proceso de análisis que determina si un proyecto es viable, rentable y financiable antes de comprometer recursos, mediante métricas como VAN, TIR y payback.
Cálculo del Valor Actual Neto, Tasa Interna de Retorno y período de recuperación con hipótesis documentadas y sensibilidad ante cambios.
Revisión integral del proyecto: estados financieros, contratos, pasivos contingentes, riesgos regulatorios y coherencia del plan de negocio.
Diseño de la estructura de financiación: deuda, capital, subvenciones, garantías y negociación con entidades financieras e inversores.
Identificación de riesgos financieros, operativos y regulatorios, análisis de sensibilidad y diseño de cláusulas de salida y desinversión.
El riesgo en proyectos no está solo en "los números que salen", sino en las hipótesis no documentadas y los riesgos no modelizados. Lo importante: flujos de caja realistas, coherencia entre plan y estructura, y métricas claras de rentabilidad y salida.
Antes de comprometer capital: análisis de viabilidad con hipótesis documentadas, escenarios y métricas de referencia (VAN, TIR, payback).
Flujos de caja y proyecciones: modelo financiero detallado con ingresos, costes, inversiones, amortizaciones y necesidades de circulante.
Due diligence financiera: revisión de estados financieros, contratos, pasivos contingentes y coherencia entre el plan presentado y la realidad.
Análisis de sensibilidad y riesgos: qué variables son críticas, cuánto aguanta el proyecto ante desviaciones y dónde están los umbrales de rentabilidad.
Estructuración y salida: vehículo jurídico, financiación, pacto de socios, retornos esperados y mecanismos de desinversión equilibrados.
La evaluación financiera de proyectos en España debe tener en cuenta el marco regulatorio aplicable según el sector y el tipo de financiación: normativa de mercado de valores, régimen de ayudas de Estado para proyectos con financiación pública, regulación de entidades de inversión y obligaciones de información financiera. En Molina Law Boutique combinamos el análisis financiero con la revisión jurídica para que el proyecto sea sólido desde ambos ángulos.
Realizamos la evaluación financiera de proyectos desde la práctica: que el análisis sea realista, las hipótesis estén documentadas y el proyecto sea defendible ante inversores, entidades financieras o socios (viabilidad, rentabilidad, riesgos y estructura).
Modelo financiero completo: ingresos, costes, flujos de caja, VAN, TIR y payback con hipótesis documentadas y análisis de escenarios (optimista, base, pesimista).
Revisión de estados financieros, contratos y pasivos. Análisis de sensibilidad: qué variables son críticas, qué umbrales no se deben superar y cómo mitigar los riesgos identificados.
Diseño del vehículo de inversión, estructura de financiación, pacto de socios, retornos esperados y cláusulas de desinversión para reducir riesgos en la salida.
Un análisis interno puede servir como primer filtro, pero lo que genera confianza ante inversores y entidades financieras es una evaluación financiera de proyectos independiente, documentada y con metodología contrastada.
| Característica | Análisis interno | Evaluación financiera profesional |
|---|---|---|
| ¿Cuándo conviene? | Como primer filtro de viabilidad antes de dedicar recursos al análisis en profundidad. | Si vas a presentar el proyecto a inversores, solicitar financiación o tomar decisiones de inversión relevantes. |
| Hipótesis y rigor | Suelen ser optimistas y con escasa documentación de los supuestos empleados. | Hipótesis documentadas, contrastadas con el mercado y sometidas a análisis de sensibilidad. |
| Detección de riesgos | Limitada: tiende a subestimar riesgos financieros, regulatorios y de ejecución. | Completa: identificación, cuantificación y propuesta de mitigación de riesgos críticos. |
| Resultado | Estimación orientativa, difícilmente defendible ante terceros. | Informe de evaluación financiera defendible, con métricas, escenarios y recomendaciones de estructuración. |
*La mayoría de proyectos que no consiguen financiación o generan conflictos entre socios tienen un análisis financiero inicial insuficiente o sin documentar.
Metodología estructurada y orientada a la toma de decisiones: análisis, modelización, riesgos y estructuración para que el proyecto sea sólido y financiable.
Revisamos el plan de negocio, estados financieros, contratos y supuestos de partida. Identificamos qué falta y qué hipótesis necesitan contrastarse con el mercado.
Construimos el modelo financiero: flujos de caja, P&L, balance proyectado, VAN, TIR, payback y WACC. Todo con hipótesis documentadas y tres escenarios de sensibilidad.
Revisamos contratos, pasivos ocultos, riesgos regulatorios y operativos. Cuantificamos el impacto de las desviaciones más probables y proponemos medidas de mitigación.
Entregamos el informe de evaluación financiera con conclusiones, estructura de financiación recomendada, pacto de socios y mecanismos de salida para inversores.
Una evaluación financiera sólida no es solo el Excel con el VAN positivo: es hipótesis documentadas, riesgos cuantificados, due diligence contrastada y una estructura jurídica coherente con el retorno esperado.
Hipótesis de ingresos, costes y crecimiento contrastadas con el mercado y claramente registradas.
Flujos de caja libres, P&L proyectado, balance y tres escenarios (optimista, base, pesimista) con análisis de sensibilidad.
VAN, TIR, payback, WACC y punto de equilibrio con interpretación clara para la toma de decisiones.
Revisión de estados financieros, contratos clave, pasivos contingentes y riesgos regulatorios del proyecto.
Vehículo de inversión, mix deuda/capital, pacto de socios, retornos y mecanismos de desinversión equilibrados.
La meta no es "que salgan los números": es que el análisis sea realista, documentado y defendible ante inversores, bancos y socios para reducir el riesgo de fracaso.
Proyecciones de ventas sin contraste de mercado, sin curva de maduración y sin estacionalidad. El proyecto "funciona en Excel" pero no en la realidad.
Se olvidan partidas críticas: necesidades de circulante, costes de arranque, impuestos diferidos y contingencias. El cash-flow real es peor que el proyectado.
Un único escenario base sin testar qué pasa si los ingresos bajan un 20% o los costes suben un 15%. El proyecto no conoce sus propios límites de rentabilidad.
Vehículo de inversión inadecuado, pacto de socios inexistente y sin mecanismos de desinversión. Genera conflictos cuando el proyecto tiene éxito o fracasa.
Más allá del "el VAN es positivo", lo que importa es la solidez del análisis: hipótesis contrastadas, riesgos cuantificados, estructura coherente y una salida bien diseñada.
Un modelo sin escenarios alternativos no es un modelo de evaluación: es una proyección de deseos.
El VAN por sí solo no es suficiente: hay que combinar TIR, payback y análisis de sensibilidad para tener una visión completa del riesgo-retorno.
Una due diligence sin revisión jurídica deja fuera riesgos que pueden hundir la rentabilidad proyectada.
La salida mal diseñada destruye valor incluso en proyectos con buena rentabilidad operativa.
Una evaluación financiera de proyectos sin due diligence jurídica integrada solo ve la mitad del riesgo. Los riesgos regulatorios, contractuales y de estructura pueden cambiar radicalmente la rentabilidad proyectada.
Sobreinversión en proyectos inviables: comprometer capital en proyectos que un análisis riguroso habría descartado desde el inicio.
Insuficiencia de caja: necesidades de financiación subestimadas que generan crisis de liquidez en las fases críticas del proyecto.
Conflictos entre socios e inversores por retornos no alcanzados y ausencia de mecanismos de salida definidos desde el inicio.
Rechazo de financiación: entidades financieras e inversores rechazan proyectos con análisis financiero insuficiente o sin documentar.
Riesgos regulatorios no detectados que alteran plazos, costes y rentabilidad real del proyecto frente a las proyecciones iniciales.
Te ayudamos a analizar la viabilidad, construir el modelo financiero, realizar la due diligence y estructurar el proyecto para que sea financiable y defendible ante cualquier inversor o entidad.
La evaluación financiera de proyectos es el proceso de análisis que determina si un proyecto es viable, rentable y financiable antes de comprometer recursos. Incluye la modelización de flujos de caja, el cálculo de métricas como VAN, TIR y payback, el análisis de riesgos y la due diligence financiera y jurídica del proyecto.
La clave no es que "salgan los números": es que las hipótesis sean realistas, los riesgos estén cuantificados y el análisis sea defendible ante inversores y entidades financieras.
Una buena evaluación financiera reduce el riesgo de sobreinversión, detecta problemas antes de que sean costosos y facilita el acceso a financiación.
Las métricas principales son el VAN (Valor Actual Neto), la TIR (Tasa Interna de Retorno), el payback o período de recuperación, el WACC como tasa de descuento y el punto de equilibrio. Deben complementarse con análisis de sensibilidad y escenarios alternativos.
Ninguna métrica por sí sola es suficiente: hay que combinarlas y contextualizarlas con el perfil de riesgo del proyecto y el retorno mínimo exigido.
La viabilidad económica analiza si el proyecto genera beneficios (ingresos vs. costes), mientras que la viabilidad financiera analiza si el proyecto genera suficiente caja en los momentos adecuados para atender sus obligaciones de pago. Un proyecto puede ser económicamente rentable pero tener problemas de liquidez.
Ambas dimensiones deben analizarse conjuntamente: rentabilidad sin liquidez genera crisis de caja; liquidez sin rentabilidad destruye valor a largo plazo.
La due diligence permite verificar que la información del proyecto es real y completa, detectar pasivos ocultos o contingencias no reflejadas en el modelo financiero, e identificar riesgos regulatorios, contractuales y operativos que pueden afectar la rentabilidad proyectada.
Depende de la complejidad del proyecto, el sector, el volumen de inversión y el alcance del análisis (solo modelo financiero, con due diligence, con estructuración jurídica). Los proyectos más complejos requieren más iteraciones y revisión de más variables.
Ofrecemos un diagnóstico previo sin coste para definir el alcance y el presupuesto exacto según las necesidades del proyecto.
Combinamos el análisis financiero con la revisión jurídica: modelo financiero, VAN/TIR/payback, due diligence, análisis de riesgos regulatorios y estructuración jurídico-financiera del proyecto. Todo con enfoque práctico y orientado a la toma de decisiones.
Nuestro estilo: evaluaciones "operativas", no solo correctas en papel, sino defendibles ante inversores, bancos y socios.