Control real de la información sensible
“Delimitamos qué se comparte, para qué y con quién. Menos fugas y más protección del know-how, clientes y estrategia.”
Protege tu información con un acuerdo de confidencialidad (NDA) (modelo) claro y defendible: define qué es Información Confidencial, excepciones, uso permitido, accesos, duración y devolución/destrucción con evidencias listas para due diligence, partners e inversores.
“Delimitamos qué se comparte, para qué y con quién. Menos fugas y más protección del know-how, clientes y estrategia.”
“Un NDA modelo bien cerrado acelera conversaciones: alcance, excepciones, confidencialidad de terceros y evidencias claras.”
“Regulamos ‘need-to-know’, subcontratas y medidas razonables. Menos ambigüedad cuando la info circula.”
“Duración, devolución/destrucción, medidas, incumplimiento y jurisdicción. Un modelo útil para firmar y hacer cumplir.”
Analizamos qué vas a compartir, con quién y para qué. Definimos si necesitas NDA unilateral o bilateral y cómo encajar la confidencialidad con tu operativa real.
Redactamos un acuerdo de confidencialidad (NDA) modelo a medida: definición de Información Confidencial, finalidades, accesos y medidas razonables de protección.
Cerramos excepciones típicas (dominio público, información previa, obligación legal) y límites de uso. Menos discusiones y más seguridad si hay conflicto.
Regulamos empleados, asesores y subcontratas: condiciones de acceso, responsabilidad por terceros y controles internos para que el NDA sea ejecutable.
Definimos plazos, supervivencia de obligaciones, devolución o destrucción de documentación y trazabilidad. Clave para proyectos y due diligence.
Cláusulas de incumplimiento, medidas cautelares, daños y penalizaciones (si procede), además de ley aplicable y jurisdicción/arbitraje para evitar bloqueos.
Fugas de know-how, estrategia, pricing o cartera de clientes sin herramientas claras para exigir responsabilidad.
Ambigüedad sobre qué es Información Confidencial y qué no: difícil probar incumplimiento si hay disputa.
Riesgo en due diligence: inversores/partners piden un NDA modelo sólido y coherente con el intercambio de información.
Excepciones mal definidas (dominio público, información previa, obligación legal) que abren puertas a usos no deseados.
Devolución/destrucción inexistente: documentos circulando sin control y exposición innecesaria a largo plazo.
Te ayudamos a dejar un NDA claro y trazable: definición de información, excepciones, uso permitido, accesos, duración y devolución/destrucción, listo para operar con partners e inversores sin riesgos.
Un acuerdo de confidencialidad (NDA) regula el intercambio de información sensible entre partes, obligando a no divulgar y a no usar la información fuera de la finalidad pactada.
El objetivo no es “firmar por firmar”, sino proteger activos intangibles: know-how, producto, roadmap, base de clientes, pricing, procesos, datos y documentación estratégica.
Un buen NDA modelo se adapta al contexto (inversor, proveedor, empleado, partner) para ser realmente ejecutable.
Es especialmente útil antes de compartir información con inversores, partners, proveedores, consultores, colaboradores y potenciales compradores, o cuando hay acceso a documentación interna.
Cuanto más sensible sea lo que compartes y más terceros intervienen, más importante es cerrar alcance, accesos y controles “need-to-know”.
Si hay negociación, M&A o due diligence, un NDA bien cerrado reduce fricción y protege tu posición.
Un NDA unilateral protege principalmente a una parte (la que revela). Un NDA bilateral protege a ambas, cuando las dos van a compartir información sensible.
Elegir bien el tipo de NDA evita negociaciones eternas y protege mejor.
Un acuerdo de confidencialidad (NDA) modelo debe cerrar lo esencial: qué se protege, cómo se usa, quién accede y qué pasa si hay incumplimiento.
Trabajamos cláusulas como: definición de Información Confidencial, finalidad/uso permitido, obligación de confidencialidad, medidas razonables, subcontratas/asesores, excepciones, duración, devolución/destrucción, notificación ante requerimientos legales y ley/jurisdicción.
Si el “core” queda bien cerrado, la mayoría de riesgos desaparecen.
Muchos problemas nacen en las excepciones: si no están claras, el NDA se debilita. También importa poder demostrar que se actuó con diligencia.
Un NDA útil no solo prohíbe: ordena el intercambio de información.
El final es donde se rompe todo: por eso conviene regular duración, supervivencia de obligaciones y qué ocurre con documentos y copias.
Recomendamos definir plazos razonables, devolución o destrucción, conservación mínima por obligación legal (si aplica) y cómo gestionar backups y trazabilidad.
Cerrar bien esta parte reduce exposición a largo plazo y refuerza el cumplimiento.