Regularizar tarde “sin requerimiento” no es lo mismo
“Si presentas fuera de plazo de forma voluntaria, suelen aplicarse recargos (no sanción), pero el cálculo debe ser coherente y completo.”
Si eres residente fiscal en España, no declarar correctamente tus criptomonedas puede acabar en recargos, intereses y sanciones. El riesgo sube cuando hay ventas, permutas (cripto-cripto), pagos con cripto o rendimientos (staking/recompensas) no incluidos en la declaración. También puede haber consecuencias si se incumplen obligaciones informativas (p. ej., cripto “situada en el extranjero”). Te explicamos qué escenarios disparan sanciones, cómo reducir impacto y cómo dejar el caso defendible ante un requerimiento.
“Si presentas fuera de plazo de forma voluntaria, suelen aplicarse recargos (no sanción), pero el cálculo debe ser coherente y completo.”
“Cuando hay requerimiento y deuda no ingresada, puede haber multa proporcional según gravedad, además de intereses.”
“Si no se atienden plazos, además del recargo pueden activarse intereses y recargos del período ejecutivo.”
“En ciertos supuestos, no informar (o informar mal) puede conllevar sanciones fijas por datos omitidos o incorrectos.”
Si regularizas voluntariamente fuera de plazo, suele aplicarse recargo por extemporaneidad (sin sanción), calculado según el retraso.
Si la Administración inicia actuaciones y hay deuda no ingresada, puede haber sanción proporcional por dejar de ingresar, según gravedad.
Además de recargos o sanciones, pueden exigirse intereses de demora, especialmente cuando el retraso supera ciertos umbrales o hay vía ejecutiva.
Si no se ingresa en voluntaria, puede activarse el período ejecutivo con recargos propios y medidas de recaudación.
En supuestos de cripto “situada en el extranjero”, no informar o informar incorrectamente puede conllevar sanciones fijas por datos omitidos o erróneos.
La diferencia entre recargo y sanción depende del “timing” y del soporte. Ordenamos pruebas y te guiamos para minimizar impacto y fricción.
El impacto suele depender de si regularizas voluntariamente o si hay actuación de la Administración. Lo esencial: fecha, qué faltaba, cuánto, y pruebas que acrediten operaciones y cálculo.
Regularización espontánea: recargo por extemporaneidad calculado según meses de retraso.
Más de 12 meses: el recargo cambia y pueden exigirse intereses por el período correspondiente.
Si hay requerimiento: el riesgo pasa de “recargo” a “sanción” en supuestos de deuda no ingresada.
Período ejecutivo: si no se ingresa, puede activarse apremio con recargos específicos y medidas de cobro.
Documentación: un expediente ordenado reduce fricción y acelera la respuesta ante inspección/requerimiento.
En la práctica, “sanciones por no declarar criptomonedas” suele dividirse en: recargos por presentación extemporánea (si regularizas sin requerimiento), sanciones por dejar de ingresar (si Hacienda actúa y hay deuda), intereses y, cuando proceda, sanciones por obligaciones informativas. En Molina Law Boutique analizamos tu operativa (exchanges, wallets, DeFi y rendimientos), reconstruimos el cálculo y definimos la estrategia de regularización y defensa.
Ordenamos la operativa y el soporte para decidir bien: regularización espontánea, respuesta a requerimiento o defensa técnica del cálculo.
Identificamos ventas, permutas cripto-cripto, pagos con cripto, comisiones y movimientos que afectan al cálculo. Evitamos omisiones y duplicidades.
Determinamos si procede regularizar de forma espontánea (recargo) o si ya hay actuaciones. Definimos el camino con el mejor perfil de riesgo.
Preparamos exports, wallets y justificantes. Revisamos si aplica obligación informativa por cripto “situada en el extranjero” y cómo evitar errores sancionables.
El coste por no declarar criptomonedas depende, en gran medida, de si regularizas sin requerimiento (recargo) o si Hacienda te detecta y regulariza con sanción. Además, puede haber intereses y vía ejecutiva.
| Característica | Regularización voluntaria | Con actuación de Hacienda |
|---|---|---|
| Resultado típico | Recargo por extemporaneidad (según retraso). | Sanción por dejar de ingresar (según gravedad) + intereses. |
| Qué lo dispara | Presentas/rectificas fuera de plazo sin requerimiento previo. | Requerimiento, comprobación o inspección con deuda no ingresada. |
| Riesgo operativo | Más controlable si el cálculo está completo y documentado. | Mayor: se revisan omisiones, soporte, coherencia y posible ocultación. |
| Clave defensiva | Reconstrucción correcta + pago/soporte para minimizar fricción. | Evidencia sólida, trazabilidad y respuesta técnica a la regularización. |
*La estrategia depende del estado real del caso (si ya hay actuaciones) y de la calidad del soporte (exchanges, wallets, justificantes).
Metodología práctica: reconstrucción, cálculo coherente y estrategia según estado del expediente (sin requerimiento vs con actuaciones).
Consolidamos exports de exchanges y wallets para identificar ventas, permutas, pagos con cripto, comisiones y rendimientos que deben reflejarse.
Calculamos resultados por operación y dejamos soporte: coste, contraprestación, comisiones y trazabilidad. Evitamos “huecos” típicos.
Determinamos si conviene regularizar espontáneamente (recargo) o si ya hay actuaciones. Preparamos el expediente para minimizar sanción y fricción.
Entregamos documentación clara y argumentación técnica. Si llega requerimiento, respondemos con evidencias y consistencia del cálculo.
Cuando Hacienda revisa, lo que decide el resultado es la evidencia: movimientos, valoraciones, criterio y soporte. Sin eso, el coste se dispara.
Incluye trades, depósitos, retiradas, comisiones, conversiones, staking y recompensas. Lo incompleto suele generar discrepancias.
Distingue transmisión (venta/permuta/pago) de transferencias internas. Evita duplicidades y omisiones.
Guarda precios, justificantes y criterios. Un cálculo sin soporte suele ser el primer punto débil en inspección.
Si procede, regulariza cuanto antes para evitar que el escenario pase de recargo a sanción por actuación administrativa.
Deja el expediente listo: resúmenes por año, por exchange, por wallet, y documentos clave para respuesta rápida.
Las sanciones suelen venir por omisiones, cálculos incompletos o falta de soporte. Aquí están los fallos más habituales que rectificamos.
Permutas cripto-cripto y pagos con cripto pueden generar resultado. Omitirlos rompe la coherencia del cálculo.
Movimientos entre exchanges/wallets sin trazabilidad llevan a costes “perdidos” y resultados erróneos: es una bandera roja típica.
Staking, recompensas o airdrops (según el caso) necesitan clasificación y valoración. Sin eso, aumentan riesgos de regularización.
En supuestos aplicables, no informar o informar mal puede conllevar sanciones fijas por datos omitidos/incorrectos.
La clave es decidir rápido y con evidencia: regularización voluntaria (recargo) vs actuación de Hacienda (sanción), y un cálculo reconstruible.
Aquí se gana tiempo y control si se actúa pronto.
Un expediente ordenado (exports + wallets + resúmenes) acelera la respuesta y reduce fricción.
El “dejarlo pasar” sale caro.
No es solo “pagar”: también es “informar bien” cuando toca.
Si crees que hay años con operaciones no declaradas, lo más eficiente es reconstruir primero el histórico y decidir estrategia con el caso “cuadrado”.
Requerimientos: incoherencias entre movimientos reales y lo declarado suelen activar solicitudes de información.
Coste económico: recargos, intereses y sanciones pueden acumularse si se deja pasar el tiempo o hay actuaciones.
Riesgo reputacional/financiero: problemas de justificación de fondos ante bancos, inversores o terceros.
Bloqueos operativos: más fricción en exchanges, proveedores y entidades si hay discrepancias o falta de soporte.
Coste de corrección: reconstruir años con datos incompletos suele ser más caro que regularizar bien desde el principio.
Revisamos tu operativa, reconstruimos el cálculo y te marcamos la estrategia: regularización espontánea, respuesta a requerimiento o defensa técnica con evidencias.
Depende del caso: si regularizas voluntariamente fuera de plazo suele aplicarse recargo; si hay actuación de la Administración con deuda no ingresada puede haber sanción y intereses.
Además, en supuestos aplicables, incumplir obligaciones informativas puede conllevar sanciones fijas por datos omitidos o incorrectos.
La clave es actuar a tiempo y con evidencia: movimientos, cálculo y soporte.
No. El recargo suele aplicarse cuando regularizas fuera de plazo sin requerimiento. La sanción aparece típicamente cuando hay actuación de Hacienda y existe deuda no ingresada, en función de la gravedad.
Por eso el “timing” de la regularización y el soporte cambian el resultado.
Las más típicas: permuta cripto-cripto, pago con cripto, ventas parciales, comisiones no tratadas y rendimientos (staking/recompensas) según el caso.
Omitirlas suele generar incoherencias y requerimientos.
Exports completos de exchanges, listado de wallets, movimientos on-chain, justificantes de compras/ventas, comisiones, y resúmenes anuales por activo y por operación.
Si el cálculo es reconstruible, la defensa es mucho más sólida.
Sí: se analiza el histórico, se reconstruye el cálculo y se define la vía adecuada (según situación y estado del expediente) para minimizar impacto y fricción.
Cuanto antes se ordene la evidencia, mejor perfil de riesgo.
Depende del número de exchanges, wallets, años y volumen de operaciones. Lo determinante es el trabajo de consolidación y la calidad de los datos.
Te damos un presupuesto ajustado tras una revisión rápida de tu operativa.