De requisitos a controles ejecutados y auditables
“Aterrizamos la prevención en procesos: KYC/UBO, evidencia, trazabilidad y plan de remediación con plazos.”
Asesoramiento integral en prevención de delitos financieros para empresas, grupos y entidades obligadas. Diseñamos e implantamos un sistema operativo y trazable para prevenir, detectar y reaccionar ante blanqueo de capitales, fraude, corrupción y otras conductas con impacto económico: KYC/UBO, controles y evidencias, monitorización, canal ético, formación e investigaciones internas con plan de medidas correctoras.
“Aterrizamos la prevención en procesos: KYC/UBO, evidencia, trazabilidad y plan de remediación con plazos.”
“Definimos controles: segregación, autorizaciones, revisión de pagos, proveedores y alertas para reducir pérdidas.”
“Protocolos claros: recepción, triage, investigación, medidas y cierre documentado con confidencialidad.”
“Lo que no se registra, no se puede demostrar: controles, formación, alertas y seguimiento con evidencias.”
Diseño de diligencia debida y titular real, evaluación de riesgos, conservación y alertas/monitorización con evidencias y trazabilidad.
Segregación de funciones, doble autorización, control de proveedores, revisión de pagos y conciliaciones con registros auditables.
Evaluación y control de intermediarios, partners y proveedores: contratos, cláusulas, controles, auditorías y seguimiento de riesgo.
Canal operativo con protocolo: recepción, triage, investigación, medidas y cierre documentado para detectar incidentes y corregir a tiempo.
Formación específica (riesgos financieros, fraude, conflicto de interés) con evidencias, refrescos y comunicación interna efectiva.
Pruebas, indicadores, revisión periódica y medidas correctoras con responsables, plazos y verificación de cierre.
La prevención de delitos financieros funciona si hay un ciclo: riesgo → control → registro → revisión → mejora. Lo importante para requerimientos e inspecciones es poder demostrar ejecución real y seguimiento.
Riesgo y KYC/UBO: clasificación, expedientes coherentes y conservación documental.
Monitorización: alertas, investigación de casos y trazabilidad de decisiones.
Fraude y pagos: controles de autorizaciones, proveedores, conciliaciones y excepciones.
Canal ético: denuncias, investigación y medidas con documentación completa.
Auditoría interna: pruebas, indicadores, plan corrector y verificación de cierre.
La prevención de delitos financieros suele cruzar PBC/FT, fraude y corrupción. Un sistema defendible exige controles ejecutados, evidencias y capacidad de respuesta ante requerimientos. En Molina Law Boutique integramos el enfoque: riesgo, control, registro y mejora.
Implantamos prevención de delitos financieros con enfoque operativo: PBC/FT, controles antifraude, canal ético y evidencias auditables.
Diseño y revisión de expedientes: identificación, titular real, perfil y riesgo. Objetivo: consistencia documental y conservación con trazabilidad.
Alertas y gestión de casos, controles de pagos, proveedores y excepciones. Probamos escenarios y dejamos evidencias de control y revisión.
Canal de denuncias, protocolo de investigación y formación por roles. El objetivo: detección temprana y respuesta documentada con plan corrector.
La prevención de delitos financieros requiere construcción y mantenimiento. La revisión periódica confirma que el sistema se ejecuta, detecta brechas y refuerza la defensibilidad.
| Característica | Implantación (Sistema completo) | Seguimiento (Revisión) |
|---|---|---|
| ¿Cuándo toca? | Inicio o rediseño del sistema; cambios en negocio, productos, clientes o herramientas. | Revisión periódica para validar ejecución, evidencias, alertas y cierre de brechas. |
| Alcance | KYC/UBO, controles, monitorización, canal ético, formación y plan de respuesta. | Testing de controles, muestreo de expedientes, revisión de casos y medidas correctoras. |
| Objetivo | Prevenir y detectar con un sistema operativo y trazable. | Demostrar eficacia operativa y reforzar defensibilidad ante requerimientos. |
| Entrega | Documentación + procedimientos + evidencias + hoja de ruta. | Informe de hallazgos + plan corrector con calendario y seguimiento. |
*La diferencia entre “cumplir” y estar protegido suele ser la evidencia: registros, pruebas y seguimiento documentado.
Metodología ejecutable: riesgos, controles, monitorización, canal ético, formación y mejora continua con evidencias.
Identificamos escenarios de riesgo (PBC/FT, fraude, terceros, pagos) y definimos controles proporcionales por procesos y áreas.
Políticas, procedimientos, responsables, registros y pruebas: lo que no se registra no se puede defender ante requerimiento.
Alertas y gestión de casos, canal ético e investigaciones internas. Documentamos decisiones, medidas y cierre.
Testing, muestreo, indicadores y plan corrector con calendario y verificación de cierre.
La diferencia entre “cumplir” y estar protegido es la evidencia: KYC/UBO, controles de pagos, monitorización, canal ético y auditoría interna con registros.
Identificación, titular real, perfil y riesgo con conservación documental ordenada y consistente.
Qué alertó, qué se revisó, decisión, medidas y cierre: trazabilidad para inspección y auditoría.
Segregación, doble autorización, revisión de pagos, proveedores y excepciones con registros auditables.
Gestión formal de denuncias: protocolo, investigación, medidas y archivo del expediente.
Testing, indicadores, hallazgos priorizados y plan corrector con verificación de cierre.
En delitos financieros, la debilidad típica es “tener políticas” sin ejecución ni evidencias. Estos fallos suelen disparar requerimientos, pérdidas y riesgos reputacionales.
Expedientes con lagunas, titular real mal documentado o conservación débil. En inspección, es un punto rojo.
Se generan alertas, pero no hay decisión registrada, investigación o cierre. Sin registro, no se puede defender.
Pagos y proveedores sin doble autorización, sin conciliaciones o sin control de excepciones: aumenta riesgo de pérdida y fraude.
El sistema no se prueba ni se mejora. La falta de seguimiento suele ser el mayor punto débil ante requerimientos.
Más allá del “documento”, lo relevante es la trazabilidad: KYC/UBO, alertas, controles de pagos, canal ético y mejora continua.
Sin expediente sólido, el sistema se cae en inspección.
Lo crítico no es “tener un software”, sino poder demostrar cómo se usa y cómo se cierran los casos.
El fraude suele entrar por pagos y proveedores.
La mejora continua refuerza la defensibilidad.
Conserva evidencias (expedientes, alertas, controles y auditorías). En delitos financieros, lo que protege es la trazabilidad.
Requerimientos e inspecciones con hallazgos por falta de evidencias o controles no ejecutados.
Pérdidas económicas por fraude y debilidades en pagos/proveedores.
Riesgo reputacional: pérdida de confianza de clientes, inversores, banca y partners.
Bloqueos operativos: fricción en onboarding, auditorías, bancarización y contratación.
Costes de reacción: corregir tarde suele ser más caro que implantar y documentar bien a tiempo.
Implantamos controles y evidencias: KYC/UBO, monitorización, antifraude, canal ético, formación e informes de mejora con plan corrector.
La prevención de delitos financieros es el conjunto de medidas para evitar, detectar y responder a conductas con impacto económico como blanqueo, fraude, corrupción o irregularidades en pagos y terceros. Se basa en riesgos, controles, monitorización, canal ético, formación e investigación con trazabilidad.
La clave es demostrar ejecución real con evidencias.
Incluye KYC/UBO, evaluación de riesgos, monitorización, controles antifraude, due diligence de terceros, canal de denuncias, formación e auditoría interna.
Lo importante es la trazabilidad: registros, decisiones y planes correctores.
Por falta de ejecución: controles sin responsables, alertas sin gestión, formación genérica y ausencia de auditoría interna.
Si no se puede reconstruir “qué se hizo y cuándo”, el sistema pierde fuerza.
Expedientes KYC/UBO, políticas y procedimientos, registros de pagos y autorizaciones, documentación de terceros, alertas/casos, formación y evidencias de controles existentes.
Con evidencias ordenadas, el sistema se implanta más rápido y queda defendible.
De forma periódica y siempre ante cambios relevantes en clientes, productos, jurisdicciones, proveedores o sistemas. La prevención es un ciclo de mejora continua.
La revisión refuerza eficacia y reduce riesgo sancionador y reputacional.
Debe activarse el protocolo: detección, investigación, medidas y cierre documentado. La respuesta improvisada suele agravar el riesgo.
Un buen sistema detecta y corrige, dejando trazabilidad.
Depende del tamaño, sector, volumen de expedientes, complejidad de pagos/proveedores y nivel de madurez documental.
Te damos un presupuesto ajustado tras un diagnóstico rápido de riesgos y evidencias disponibles.