Transparencia y documentación sin fricción
“Ordenamos información precontractual, contrato y evidencias. Menos dudas operativas y más consistencia para demostrar cumplimiento.”
Adecúa tu operativa a la LCCC (créditos al consumo) con un enfoque práctico y defendible: transparencia, información precontractual, evaluación de solvencia y evidencias listas para auditorías, partners y requerimientos.
“Ordenamos información precontractual, contrato y evidencias. Menos dudas operativas y más consistencia para demostrar cumplimiento.”
“Aterrizamos el proceso: datos mínimos, lógica de decisión y registro. El equipo ganó claridad y control en un flujo 100% online.”
“Revisamos claims, TAE/costes y comunicaciones. Redujimos riesgo por mensajes ambiguos y mejoró la coherencia comercial.”
“Priorizamos brechas, definimos medidas por fases y dejamos un plan con responsables, plazos y evidencias para cerrar riesgos.”
Revisión de tu producto, canal y documentación: qué falta, qué sobra y cómo dejar un sistema defendible con evidencias.
Adaptamos avisos, condiciones y entregables precontractuales para que sean claros, consistentes y trazables.
Diseño del proceso: datos mínimos, criterios, documentación de la decisión y registro para auditoría.
Redacción/ajuste de contratos, anexos y comunicaciones: coherencia entre oferta, contrato y ejecución real.
Revisión de claims, TAE/costes, ejemplos representativos y guías internas para campañas y comerciales.
Checklists por rol, formación práctica y circuito de control para dejar trazabilidad en ventas, soporte y compliance.
Sanciones y requerimientos por fallos en transparencia, publicidad, documentación o procesos de contratación.
Reclamaciones y conflictos por falta de claridad en coste total, TAE, comisiones o condiciones relevantes.
Riesgo de nulidad/ineficacia de cláusulas y devoluciones, con impacto directo en margen y operativa.
Paradas internas: revisiones urgentes, retrabajo comercial y tensión con partners, proveedores o bancos.
Daño reputacional: pérdida de confianza de clientes, inversores y canales de distribución.
Te ayudamos a dejar un marco claro y trazable: documentación, solvencia, publicidad y procesos listos para auditorías, partners y requerimientos.
La LCCC (créditos al consumo) exige un estándar alto de transparencia y protección del consumidor: información clara, condiciones coherentes y procesos que se puedan demostrar con evidencias.
El objetivo no es “papel”, sino evitar conflictos y sanciones: que el cliente entienda el coste total, la TAE, plazos y consecuencias, y que la entidad pueda acreditar el proceso.
Un buen punto de partida es un diagnóstico de documentación y operativa (web, contratos, call center y back office).
Especialmente relevante para prestamistas, intermediarios, fintech y comercios con financiación (incluido canal online), donde el riesgo suele estar en el “cómo” se informa y se contrata.
Cuanto más digital y más volumen, más importante es: consistencia del funnel, registro de consentimientos, y trazabilidad de la decisión.
Si hay crecimiento, partners o inversión, tener el marco ordenado acelera due diligence y reduce fricción.
La información debe ser clara, completa y coherente con el contrato y la realidad operativa: costes, comisiones, TAE, plazos, ejemplos y advertencias.
Si la información no se entiende o no se puede demostrar, el riesgo sube.
La solvencia no es solo “un check”: debe existir un proceso con criterios, datos mínimos y trazabilidad de la decisión.
Diseñamos el flujo para que sea proporcional al riesgo, compatible con la experiencia de usuario y defendible: qué se pide, cómo se decide, quién aprueba y qué se guarda.
Una buena trazabilidad reduce fricción ante reclamaciones o revisiones internas.
El riesgo suele aparecer en marketing: claims agresivos, ejemplos inconsistentes o mensajes que no reflejan el coste real.
Un buen control comercial reduce reclamaciones y protege reputación.
Lo que protege es poder demostrarlo: entregables, consentimientos, decisiones de solvencia, comunicaciones y acciones correctivas.
Revisiones periódicas ayudan a detectar brechas: cambios de producto, nuevas campañas, actualizaciones del funnel o nuevos partners.
La mejora continua convierte el cumplimiento LCCC en un sistema vivo y útil.