Desde la fase de diseño del producto. El momento de contratar asesoramiento no es cuando ya se ha desarrollado la app, sino cuando todavía se puede ajustar la propuesta de valor, el perímetro del servicio, los consentimientos, la contratación y la documentación regulatoria.
Un abogado especializado en AISP ayuda a decidir si el proyecto debe registrarse, cómo debe presentarse al regulador, qué riesgos existen en privacidad y open banking, y qué contratos deben quedar cerrados antes del lanzamiento comercial.
Corregir un AISP mal estructurado después de haber salido al mercado suele costar mucho más que diseñarlo bien desde el principio. En este tipo de proyectos, la prevención jurídica ahorra tiempo, dinero y fricción operativa.