De “órgano nominal” a gobierno efectivo
“Convertimos el Órgano de Control Interno en un sistema vivo: decisiones, actas, responsables y evidencia trazable.”
Implantación y mejora del Órgano de Control Interno en PBC/FT conforme a la Ley 10/2010 y el RD 304/2014. Definimos funciones, actas, reporting y controles operativos (no solo documentación), alineamos el enfoque basado en riesgos y dejamos evidencias y plan de medidas correctoras defendibles ante SEPBLAC y la dirección.
“Convertimos el Órgano de Control Interno en un sistema vivo: decisiones, actas, responsables y evidencia trazable.”
“Estructuramos reuniones, acuerdos, seguimiento y escalado: qué se decide, por qué y cómo se demuestra.”
“Revisamos integridad documental, beneficiario efectivo (UBO) y conservación: el OCI debe resistir un requerimiento.”
“Validamos criterios de alerta y gestión: evidencia, tiempos, decisiones y trazabilidad de cada caso.”
Diseño del gobierno interno: funciones, responsables, evidencias, trazabilidad y control de cumplimiento operativo en PBC/FT.
Es la estructura de gobierno encargada de supervisar, documentar y acreditar la aplicación real de las medidas de prevención: decisiones, seguimiento y escalado.
Revisión y mejora de actas, acuerdos, seguimiento y reporte: qué se decide, cuándo, con qué soporte y cómo se conserva la evidencia.
Entidades financieras, aseguradoras, profesionales y otros sujetos obligados: el OCI debe adaptarse al riesgo, actividad, clientes y operativa real.
Supervisión de evidencias de formación: contenidos actualizados, específicos por rol y con registro verificable de asistencia y evaluación.
Hallazgos priorizados + plan con calendario: responsables, evidencias y seguimiento por el OCI para cerrar brechas sin improvisación.
Un OCI operativo se mide por su ciclo: reuniones, actas, seguimiento y evidencias. Lo importante ante un requerimiento no es “decir que existe”, sino demostrar decisiones, controles, escalado, medidas correctoras y archivo con trazabilidad.
Reuniones y actas: periodicidad real, acuerdos claros y responsables definidos.
Escalado interno: incidencias relevantes a dirección/órganos, con acciones y seguimiento.
Plan de medidas: calendario verificable para cerrar brechas (si no se corrigen “en el momento”).
Conservación: archivo ordenado de KYC/UBO, alertas, formación, actas y decisiones del OCI.
Revisión por cambios: refuerzo del sistema si hay cambios de actividad, clientes o operativa.
El Órgano de Control Interno (OCI) debe poder acreditar gobierno, control y evidencia del sistema PBC/FT: actas, decisiones, seguimiento y documentación lista para atender requerimientos. En Molina Law Boutique te ayudamos a implantar un OCI operativo y a documentar el sistema para que sea defendible ante SEPBLAC.
Un OCI sólido no es solo un organigrama: es control, evidencia y seguimiento. Supervisamos documentación, operativa y trazabilidad digital.
Revisamos la conservación de documentos durante el plazo legal de 10 años. Verificamos integridad de identificación formal y declaraciones de Titularidad Real en muestra de clientes, con evidencias listas para requerimiento.
Ponemos a prueba su herramienta de monitorización. Simulamos escenarios de riesgo para comprobar si el sistema genera alertas correctas y si la gestión queda documentada con trazabilidad y criterio.
Revisamos evidencias y contenidos. El OCI debe validar que la formación es actualizada y específica por rol, con registro verificable, y coherente con riesgos del sector.
La clave no es “quién lo firma”, sino que el Órgano de Control Interno funcione: gobierno, controles operativos, evidencias y seguimiento. Elegir modelo optimiza recursos sin perder trazabilidad.
| Característica | OCI interno (equipo propio) | Apoyo externo / co-sourcing |
|---|---|---|
| ¿Cuándo conviene? | Si hay estructura, volumen y control documental sólido dentro de la organización. | Si falta especialización, hay cambios, crecimiento o necesidad de acelerar evidencias y metodología. |
| Alcance | Gestión diaria del control interno, actas, seguimiento y ejecución operativa. | Implantación, refuerzo técnico, plantillas, metodología, muestreo y mejora de trazabilidad del OCI. |
| Base de trabajo | Recursos internos + procedimientos propios. | Procedimientos, checklist y evidencia estandarizada para alinearse con buenas prácticas y exigencias. |
| Objetivo | Garantizar continuidad y control interno estable. | Reducir brechas, profesionalizar el OCI y dejar evidencias defendibles ante requerimientos. |
*El modelo debe encajar con la operativa, el riesgo y la trazabilidad que puedas sostener de forma constante.
Metodología práctica para convertir el OCI en gobierno efectivo: decisiones, evidencias, controles operativos y trazabilidad lista para requerimientos.
Definimos estructura, responsabilidades, flujos de aprobación, escalado y actas. El Órgano de Control Interno debe tener mandato real y evidencia mínima.
Ordenamos procedimientos: admisión, Diligencia Debida (KYC), titular real (UBO), conservación y registro. El objetivo es que la ejecución sea verificable.
Implantamos plantillas de actas y seguimiento: incidencias, decisiones, responsables y medidas correctoras con calendario. Sin seguimiento, el OCI se vuelve “decorativo”.
Establecemos rutina de revisión: alertas, formación, evidencias y archivo. El OCI debe mantener un ciclo vivo y coherente con el riesgo y la operativa.
Si el Órgano de Control Interno tiene que “aguantar” un requerimiento, lo que marca la diferencia es la evidencia: actas, decisiones, registros, muestreo y plan de medidas documentado.
Que el OCI no sea “un nombre”: define roles, flujos de decisión y quién firma qué, con trazabilidad.
Decisiones, incidencias, acuerdos, responsables y seguimiento. Evita actas vacías o sin evidencia.
Controla expedientes KYC/UBO, alertas y formación con muestra y criterios: cobertura, periodos, tipologías y resultados.
Si hay deficiencias, documenta plan con plazos, evidencias de cierre y revisión por el OCI.
Actas, evidencias y soportes listos para entrega rápida ante requerimiento, sin búsquedas “a última hora”.
Un OCI que no funciona deja la entidad expuesta: el riesgo no es solo “documental”, es operativo y probatorio ante SEPBLAC.
Figura en organigrama, pero sin reuniones, sin actas y sin decisiones. Un Órgano de Control Interno debe ser operativo y demostrable.
Actas sin acuerdos, sin responsables ni seguimiento. El OCI debe dejar trazabilidad de decisiones, incidencias y medidas.
Recopilar DNIs no basta. Falta control del Titular Real, coherencia del riesgo y evidencia de revisión por el OCI.
La monitorización no sirve si no hay gestión documentada: decisiones, escalado y soporte. Se sanciona como falta de diligencia operativa.
Más allá del “organigrama”, lo relevante ante inspección es la trazabilidad: actas, decisiones, pruebas, seguimiento y plan de corrección.
Clave para no quedar en “cumplimiento formal sin eficacia operativa”.
Si no se demuestra “cómo” decide y supervisa el OCI, ese suele ser el primer punto débil ante requerimiento.
Reduce riesgo sancionador y reputacional en inspecciones.
Lo que “cuadra” en inspección es la consistencia entre riesgo, control y evidencia.
Para evitar incoherencias, alinea tu archivo con tu control interno: conserva actas del OCI, decisiones, KYC/UBO, alertas y formación con trazabilidad.
Riesgo de incumplimiento: OCI inexistente, nominal o sin evidencias verificables.
Sanciones económicas y medidas supervisoras: la falta de control operativo agrava el riesgo sancionador.
Riesgo reputacional: inspecciones, requerimientos y pérdida de confianza de bancos, clientes e inversores.
Bloqueos operativos: fricción en onboarding, proveedores, cuentas bancarias y auditorías externas.
Costes de reacción: ordenar actas, evidencias y controles “a contrarreloj” suele salir mucho más caro.
Te ayudamos a convertir el OCI en control real: actas útiles, KYC/UBO, alertas, formación, seguimiento y evidencias listas ante requerimiento.
El Órgano de Control Interno (OCI) es la estructura de gobierno encargada de supervisar y acreditar la aplicación real del sistema de prevención de blanqueo de capitales. Su objetivo es garantizar eficacia operativa: decisiones, actas, seguimiento, registros y evidencia.
Debe poder responder con rapidez a requerimientos, demostrando trazabilidad en KYC/UBO, alertas, formación y medidas correctoras.
No es “un cargo”: es control real con evidencia defendible.
No basta con “existir”: el OCI debe tener reuniones y actas con periodicidad coherente con el riesgo y con un ciclo de seguimiento real.
Lo importante es la coherencia entre riesgo, decisiones, evidencias y medidas correctoras.
Marco principal: Ley 10/2010 y su Reglamento RD 304/2014. La práctica exige trazabilidad de controles, evidencias, conservación documental y enfoque basado en riesgos.
La clave: control interno operativo, no solo documentación.
Gobierno y control: actas, políticas, admisión, KYC y titular real (UBO), monitorización de operaciones, alertas, formación (Art. 29), conservación documental, seguimiento y medidas correctoras.
Refuerza el cumplimiento y reduce riesgo sancionador. Evita incoherencias entre manual y práctica, y mejora la respuesta ante bancos, socios y auditorías.
Aporta gobierno interno real: decisiones, evidencias y control continuo.
Para implantar o reforzar el OCI: actas existentes, manual vigente, evaluación de riesgos, política de admisión, expedientes KYC/UBO, registros de alertas/monitorización, formación y evidencias de medidas correctoras.
Con orden documental, el OCI gana velocidad, consistencia y defensa.
Aumenta el riesgo de sanciones, requerimientos y problemas reputacionales, además de fricción con bancos, inversores y partners.
Prevenir y documentar a tiempo sale mucho más barato que corregir a contrarreloj.
Depende de tamaño, sector, volumen de expedientes y complejidad de la operativa. Lo determinante es la evidencia disponible y el nivel de orden actual.
Te damos un presupuesto ajustado tras un diagnóstico rápido de riesgo, actas y documentación.